48 horas en Berlín: «Ich bin ein Berliner»

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48 horas en Berlín: «Ich bin ein Berliner»

La trotamundos Alice Roman disfruta de una escapada de 48 horas en Berlín y nos desvela su recorrido y direcciones favoritas. Se cruzará con artistas y personalidades de la talla de David Bowie, Joachim Löw o Antonio Canova.

48 horas en Berlín: «Ich bin ein Berliner»

Viva la historia en Bebelplatz

Primer día, 9:10 h – Guten Tag, Berlin! Recién salida de la terminal D del aeropuerto internacional de Berlin-Tegel, al norte de la ciudad, tomo un taxi para llegar a mi hotel. Durante el trayecto (por cierto, muy agradable) atravieso el parque Tiergarten, luego tomo la Französische Straße, atravieso la Kurfürstendamm (el equivalente berlinés a los Campos Elíseos) y la Friedrichstraße. A las 10:00 h, dejo mis maletas frente a la prusiana Bebelplatz, a la sombra de la catedral de Santa Eduvigis: me sumerjo por completo en la historia de Alemania, con sus momentos de grandeza y de tormento. En esta plaza, Goebbels instigó una gigantesca quema de libros el 10 de mayo de 1933. En conmemoración a este acontecimiento, se construyó un memorial llamado la "Biblioteca hundida" (Versunkene Bibliothek): una placa de vidrio colocada en el suelo a través de la cual puedo ver una biblioteca con los estantes vacíos. Entre las obras quemadas se encuentran las de Karl Marx, Bertolt Brecht, Sigmund Freud o Stefan Zweig. Además, puedo leer un verso grabado del último gran poeta del romanticismo, Heinrich Heine (1797-1856), que dice: "Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen" (Donde se queman libros se terminan quemando también personas).

Bebelplatz
Unter den Linden
10117 Berlin

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Mis noches junto a Santa Eduvigis

11:00 h – Junto a la catedral de Santa Eduvigis se extiende la hermosa columnata del Hôtel de Rome, un edificio del siglo XIX, que fue sede del banco de Dresde hasta 1945. Voy a poder disfrutar de su spa, sauna y piscina, instalados en las antiguas cámaras acorazadas, así como de su amplia terraza, que ofrece una magnífica vista sobre los tejados de Berlín durante los días soleados. Dispongo de una habitación espaciosa (la más pequeña, la Classic Room, mide 35 m2), con techos altos y revestimiento de roble en las paredes.

Hôtel de Rome
Behrenstraße 37
10117 Berlin
www.roccofortehotels.com

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Turismo gastronómico: la currywurst

12:00 h – Una vez instalada en el hotel, vuelvo a la Französische Straße. Compro el billete de día (Tageskarte), que me ofrece un acceso libre al transporte público de la red berlinesa (BVG), y tomo la línea de metro U6. Seis minutos más tarde salgo del metro en la avenida Mehringdamm con dirección a Curry 36, un restaurante de comida rápida conocido por la calidad de sus productos. Me pongo a la fila para degustar la famosa currywurst, una salchicha de cerdo cubierta de kétchup, salsa Worcerstershire y curri en polvo, servida con patatas fritas en una bandejita de cartón. Tras saciar mi apetito, es hora de pasar a algo más espiritual.

Curry 36
Mehringdamm 36
10961 Berlin
www.curry36.de

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Roquairol con David Bowie e Iggy Pop

13:30 h – Vuelvo a tomar el metro, la línea U7, en dirección a Fehrbelliner Platz. Diez minutos más tarde, salgo de la estación de metro, que es totalmente roja. Solo por su arquitectura pop art (Rainer G. Rümmler) ya merece la pena dar un rodeo. Resisto a la tentación de degustar un pícnic al estilo oriental en el Preußenpark, un espacio verde que sirve de punto de encuentro para la comunidad asiática de la ciudad. En su lugar, prefiero tomar el autobús 115 para bajarme en Pücklerstraße. A 5 minutos a pie se erige el panteón de los expresionistas: el Museo Brücke. Este museo, situado en las proximidades del bosque de Grünewald, exhibe grandes obras del grupo de artistas expresionistas alemanes, Die Brücke, que invaden con torbellinos de intensos colores las salas claras del museo. Entre todas ellas se encuentra el cuadro Roquairol (1917), de Erich Heckel, que inspiró en marzo de 1977 la portada de The Idiot de "la Iguana" (Iggy Pop), coproducido y coescrito por David Bowie, y más tarde inspiró la portada del legendario álbum Heroes (también de 1977) del mismo Bowie.

Brücke-Museum
Bussardsteig 9
14195 Berlin

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El escondite de Bowie en el Schlosshotel

17:00 h – No he venido a Berlín solo para seguir los pasos de mi ídolo de los 70 . Pero, ya que me encuentro en Grünewald, me acerco hasta el Schlosshotel, un curioso palacio de 1914 convertido en hotel y comprado recientemente por el diseñador Patrick Hellmann. David Bowie se alojó en este hotel durante las primeras semanas de su muy creativa estancia en Berlín. Más tarde volvería frecuentemente, siempre a la habitación 90. Pido ver la habitación. Mala suerte, está ocupada. Por lo tanto, visito una de las 10 suites decoradas por Karl Lagerfeld y me paseo por el jardín, recordando algunas escenas de la película de David Hemmings, Gigolo (1978), que se rodaron aquí. Entre los famosos de todo el mundo, David Bowie no es el único en haber visitado el Schlosshotel. Cabe mencionar también a Joséphine Baker, Hildegard Knef, Romy Schneider o Joachim Löw, entrenador de la selección nacional de Alemania.

Patrick Hellmann Schlosshotel
Brahmsstraße 10
14193 Berlin
schlosshotelberlin.df-kunde.de/become-a-member-now

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Compras de lujo en la Kurfürstendamm

18:00 h – Me paseo sin rumbo fijo por la Kurfürstendamm. Antes de llegar a la Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche (iglesia en recuerdo del emperador Guillermo), entre las tiendas Hermès, Chanel, Louis Vuitton, Cartier o Gucci, decido optar por la de Jil Sander, la "reina del minimalismo", que ha sido tres veces directora artística de la casa que sigue llevando su nombre. No logro resistirme y me autorregalo un pequeño vestido negro minimalista con mangas americanas que me llega por debajo de la rodilla y perfila mi silueta. Continúo hacia el Hohler Zahn (diente hueco), el campanario en ruinas de la iglesia en recuerdo del emperador Guillermo, de la cual tres cuartas partes fueron destruidas a causa de un bombardeo aéreo en 1943. De la aguja de 113 metros, quedan 63.

Kaiser Wilhelm Gedächtniskirche (iglesia en recuerdo del emperador Guillermo)
Breitscheidplatz
10789 Berlin

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Noche de jazz y menú vegetariano en el Cookies Cream

19:00 h – Vuelvo a tomar el metro a 400 metros de la iglesia, en la estación Zoologischer Garten Berlin (Jardín zoológico de Berlín). Pocos minutos después, de regreso a mi habitación, me arreglo y me pongo mi nuevo vestido. Hacia las 21:30 h, con unas bailarinas planas, tomo la Französische Straße hasta Cookies Cream, situado a 450 metros del hotel. Llego a una de las famosas Cookies Cream Jazz Nights, que son un paralelismo entre el jazz, expresión de arte e improvisación, y un restaurante en el que vivir una experiencia culinaria inesperada. Un piso más arriba, abro la puerta del restaurante, camuflado en un espacio industrial de muros de hormigón. Las quince mesas están ocupadas. Se recomienda reservar con antelación. Pero, puesto que nadie dejaría tirada jamás a una mujer con un vestido elegante, una joven se acerca rápidamente a mí y me invita a unirme a su mesa de chicas. Aquí no perderé mi línea, ya que he pedido un menú vegetariano.

Cookies Cream
Behrenstraße 55
10117 Berlin
cookiescream.com

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Spaghetti al pomodoro en La Banca

Segundo día, 11:00 h – En el spa, sin madrugar, mimo mi piel con una exfoliación corporal seguida de un masaje integral para estimular su regeneración. Después de este tratamiento antiedad, hacia las 12:30 h, me tumbo un rato en la terraza. Vuelvo a bajar a la quinta planta y degusto en el restaurante los mejores spaghetti al pomodoro de la ciudad, con un vaso de Monteoro, un vino blanco italiano.

La Banca
Hôtel de Rome
Behrenstraße 37
10117 Berlin

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Paseo por la Museuminsel

15:00 h – Salgo del hotel y giro a la derecha por el Hedwigskirchgasse, y luego a la izquierda para tomar la Französische Straße. Cruzo el Spree por Werderscher Markt y continúo todo recto por Schloßpl. Tras un pequeño paseo de 700 metros, me encuentro en el corazón de la Isla de los Museos, la conocida Museumsinsel, una de las principales atracciones de Berlín, declarada en 1999 Patrimonio Mundial de la UNESCO. ¿Qué puedo ver? ¿La colección egipcia del Neues Museum? ¿Las colecciones de arte clásico del Altes Museum? ¿La puerta de Ishtar del museo de Pérgamo mientras espero la reapertura al público del gran altar de Zeus? ¿O las obras maestras de Donatello del Bode-Museum? Dejo de lado el magnífico busto de Nefertiti y me decanto por el estatuario italiano. Si la Madonna Pazzi de Donatello se deja venerar fácilmente, la Tänzerin de Antonio Canova es realmente impresionante. No dejo de admirarla girando sin cesar alrededor de su pedestal y, tal y como hace ella, levanto al cielo los brazos como una beata en medio de la sala.

Isla de los Museos (Museumsinsel)
Berlín

Neues Museum
Bodestraße 1-3
10178 Berlin

Altes Museum
Am Lustgarten
10178 Berlin

Museo de Pérgamo
Bodestraße 1-3
10178 Berlin

Bode-Museum
Am Kupfergruben
10117 Berlin

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La cantina del Emperador

21:00 h – Los famosos escalopes vieneses o Wiener Schnitzel se cocinan en tan solo 10 minutos. Pase el escalope de ternera por harina, un huevo batido y luego por el pan rallado. Después, en una sartén con un poco de aceite de oliva y mantequilla, dore el escalope tres minutos por cada lado hasta que el empanado quede crujiente. Tras una pequeña pausa sobre papel absorbente, dispóngalo en el plato y decórelo con tomillo fresco y rodajas de limón. Sírvalo acompañado de una ensalada de patatas, y... ya está en la cervecería Borchardt, antaño cantina del Emperador, con sus techos de estuco. Aquí, la estrella no es ningún famoso ni ningún político, sino yo misma, en una atmósfera agradable, animada y ruidosa, que unas pesadas cortinas de terciopelo carmesí apenas logran atenuar.

Borchardt Restaurant
Französische Straße 47
10117 Berlin
borchardt-restaurant.de

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La próxima vez recorreré el Muro de Berlín y visitaré el East Side

Tercer día, 8:00 h – Antes de tomar mi vuelo de regreso a casa, disfruto del desayuno del Hôtel de Rome con una magnífica selección de charcutería y de quesos, zumo de frutas recién exprimido, pasteles, huevos, gofres, crepes y un café bien fuerte. Me prometo a mí misma que la próxima vez visitaré la East Side Gallery, la mayor galería a cielo abierto del mundo, que recorre el muro, para contemplar el arte callejero. «Ich hab noch einen koffer in Berlin», cantaba Marlene Dietrich. Y yo también sigo teniendo una maleta en Berlín.

East Side Gallery
Mühlenstraße
14059 Berlin