Piazza del Popolo, el espectáculo de los siglos

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Piazza del Popolo, el espectáculo de los siglos

La gigantesca Piazza del Popolo, una composición heteróclita pero equilibrada, es uno de los emblemas de la ciudad y un lugar animado en el que se dan cita visitantes y romanos de toda la vida.​

En su día, la Piazza del Popolo estuvo ocupada por un álamo (populus). Se dice que el sanguinario Nerón bailaba a su alrededor en las noches de luna llena. Para borrar este funesto recuerdo, se construyó en el siglo XII una primera iglesia, piedra angular de la que pasaría a ser una de las más hermosas plazas de la ciudad. También una de las más importantes, por ser la puerta de entrada norte, en la prolongación de la antigua Via Flaminia.
Es un lugar impregnado de orientalismo: bajo la mirada impasible de los cuatro leones egipcios, uno no puede dejar de admirar el suntuoso obelisco que Augusto, victorioso, trajo consigo de Heliópolis. En el extremo sur de la plaza, se alzan las iglesias barrocas de Santa Maria dei Miracoli y Santa Maria in Montesanto, de una simetría perfecta. Anímese a buscar las diferencias entre una y otra, enseguida se dará cuenta que no son del todo gemelas. En el lado opuesto, podrá observar una obra maestra del Renacimiento, la basílica de Santa Maria del Popolo, restaurada en el siglo XV por Bernini. Quienes prefieran actividades más «actuales» podrán dedicarse a ir de compras en las tres avenidas comerciales que llevan a la plaza.

Piazza del Popolo
00187 Roma