Su primera visita a París: descubra su magia

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Su primera visita a París: descubra su magia

Entre tantos monumentos, experiencias y lugares que descubrir, ¿qué puede elegir en su primera visita a la Ciudad de la Luz?

El Petit Palais como punto de partida

En su primera visita a París, le aguardan experiencias que jamás olvidará. Comience en el Petit Palais. En el interior de este majestuoso edificio, encontrará un jardín tranquilo. Entre la columnata y la frondosa vegetación, siéntese en una de las mesas del café para deleitarse con un desfile de cruasanes, macarons y dulces mientras disfruta de la tranquilidad del lugar. Antes de irse, tendrá tiempo de pasear por la espectacular galería de esculturas. Más de treinta estatuas guardan este lugar de bóvedas aéreas. Cada una de ellas ilustra a su manera el talento de los grandes artistas del siglo XIX, como las bailarinas de cuerpos vaporosos del escultor Serge Youriévitch.

Un paseo por los Campos Elíseos

Al salir, disfrute de un paseo por la avenida más famosa del mundo. Por la mañana, los Campos Elíseos se despiertan lentamente con el ruido de las terrazas de los cafés y los pasos de los primeros curiosos. En el número 25, una imponente fachada atraerá su mirada. Se trata del palacete de la Païva, una famosa cortesana del Segundo Imperio. La construcción del edificio y su extraordinaria decoración dieron mucho que hablar en el París de mediados del siglo XIX.

Por encima de los tejados de París

Ante sus ojos se alza el Arco del Triunfo, construido en honor a los soldados de Napoleón I. Suba hasta lo alto por una pequeña escalera. Desde sus 50 metros de altura, la vista de París le dejará boquiabierto. Los grandes edificios haussmannianos crean aquí una armonía perfecta. A su alrededor, los bulevares se extienden hacia el horizonte hasta la mítica colina de Montmartre y la Torre Eiffel a lo lejos.

Desde la Torre Eiffel hasta el Louvre

Después de una parada obligatoria para ver la imponente dama de hierro, disfrute de un paseo bordeando el Sena en dirección al Museo del Louvre. El primer sábado de cada mes, a partir de las 18:00, se organizan visitas nocturnas para explorar las salas de exposición, menos concurridas que durante el día. ¿Quién sabe? Quizás pueda contemplar de cerca la magnífica Gioconda que tanto fascina a las multitudes de visitantes que pasan por el museo. No olvide visitar la galería de Apolo y contemplar la decoración en estuco y oro que adorna los techos pintados más impresionantes del palacio.

Arte contemporáneo y ópera

Está en pleno corazón de la capital: a la vuelta de una esquina, se dibuja la sorprendente silueta del Centre Pompidou, dedicado al arte contemporáneo. Desde sus longilíneas escaleras mecánicas hasta los tubos que parecen surgir de las entrañas de la ciudad, pasando por las propias obras que salen del museo para ocupar la fuente Stravinsky… todo el edificio respira movimiento.

Su sed de arte le lleva más lejos. Esta noche, ha reservado un espectáculo para disfrutar de una velada en la Ópera Garnier. Si prefiere contemplar con tranquilidad la magnífica decoración de este palacio de las artes, decídase por una visita de día. Con su variedad de estilos, sus obeliscos egipcios, sus columnas romanas y sus bóvedas de inspiración medieval, este lugar es el fiel reflejo de París: fascinante y ecléctico.

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